Metal Zone
DARKNESS DECLARA GUERRA A LA GUERRA PDF Imprimir E-mail
Sábado, 28 de Enero de 2012 14:54



Si comparáramos a Darkness, por su edad (cerca de los 25), con el desarrollo de un ser humano, diríamos que su tiempo de desarrollo y formación está casi completo y está listo para salir a conquistar el  mundo en búsqueda de coronar el pináculo de sus realizaciones. 



Si queremos hablar del Darkness actual tenemos que obligatoriamente hablar de Rodrigo Vargas, su guitarrista y vocalista, de su tesón y tozudez para no dejar desaparecer a esta legendaria agrupación bogotana.  Aunque el grupo se llame OSCURIDAD, Rodrigo tiene muy claros sus objetivos, mantener a Darkness vivo y vigente por lo alto, manteniéndose como ha sido usual en ellos, al margen de la comercialización, sin sacrificar su estilo y calidad. Para sostenerlo Rodrigo ha encontrado el complemento musical del bajista Jairo Andrés Buitrago y del extraordinario baterista Nestor Osuna.



Pero no se puede hablar de Darkness sin mencionar a Oscar Orjuela, su fundador y motor durante tres lustros, quien dejo las bases musicales y marcó el sendero ideológico por el cual debería transitar la banda.



Tampoco podemos omitir los nombres de Jake Cruz y Carlos Olmos quienes al lado de Rodrigo y Oscar conformaron la más celebre alineación del grupo. Igual debemos mencionar a otras personas y personajes que colaboraron en su solidificación. Músicos como Mauricio Acevedo, Jorge McKenzie (Neurosis), K-nuto y Javier Cano quienes en algún momento aportaron su talento y creatividad. Diseñadores como el renombrado Leo Espinosa, autor del arte en las carátulas de “Espías Malignos” y “Guerrofobia”, Yuri Vargas, Mutrio, Lulú Cordoba, Luchito Cardozo (qepd) y la gente de Rock/Ola, legendaria y desaparecida disco tienda que sirvió como sello de su primera producción “Espías Malignos”.


Vale la pena destacar la buena amistad y colegiación que tuvo Darkness con Nicolás Amaya, Nacho Bedriñana (qepd) y Joseph Watson de la también bogotana agrupación Ágata. Orjuela, Amaya y K-nuto tuvieron un proyecto lateral llamado Himen.



SIGLO XXI


Volviendo a lo que nos atañe, Darkness versión siglo XXI, hay que resaltar, el respaldo que ha recibido Rodrigo de sus excompañeros Oscar y Carlos, residentes ahora en el extranjero, para que siguiera delante con grupo. El espaldarazo se extendió hasta Leo Espinosa quien aportó de manera desinteresada, el arte que ilustra la carátula del nuevo álbum.


“GUERROFOBIA”, así se llama su último álbum, contiene siete temas ya tradicionales de Darkness que no habían encontrado su nicho en las producciones anteriores.  Con ligeros cambios en los arreglos musicales y en las letras, encontramos tres composiciones de Jake, -1914, Guerrofobia, Temores-, tres canciones compuestas entre Oscar y Rodrigo, -Anhelando, Positivamente No, Cuantas Veces- y una totalmente de Oscar, “Azul”.


En esta producción sigue vigente el sonido Darkness, ese metal pesado y veloz con cambios de ritmos, que no es nada más que un Thrash criollo representativo de Bogotá, y aunque muchos han tratado de descalificar o minimizar a Darkness por no haber entrado en corrientes más duras del metal, clasificándolo solo como Hard Rock, ellos han tenido permanentemente una legión de seguidores, nuevos y antiguos, que corean sus canciones en sus shows. “Metalero”, “Espías Malignos”, “Lágrimas”  y “Cría Cuervos” tienen el estatus de himnos entre sus seguidores.



Aunque muchos cronistas (algunos peyorativamente) ubican al grupo en Soacha, hay que aclarar que es ante todo una agrupación capitalina, nacida en las mismas entrañas de Chapinero, que siente fobia por la guerra, una aversión de la que todos deberíamos sufrir y que con su álbum “Guerrofobia” le declara la guerra a la guerra.



“Guerrofobia” el nuevo trabajo de Darkness ya circula y está disponible en tiendas especializadas y en los toques de Darkness, y a Rodrigo Vargas lo pueden ubicar en las redes sociales. https://www.facebook.com/pages/DARKNESS/226535974028141

 

Por: Dr. Rock

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

Última actualización el Sábado, 28 de Enero de 2012 15:16
 
Un cuarto de siglo sin Cliff PDF Imprimir E-mail
Viernes, 27 de Enero de 2012 20:10


El año 1986 se presentaba como dorado para la entonces nueva faceta del metal estadounidense; salieron a la luz producciones que señalaron otro camino y aun hoy se mantienen como absolutos referentes: “Reign in Blood” de Slayer, “Peace Sells… But Who´s Buying” de Megadeth y “Master of Puppets” patentado por Metallica son nombres de cabecera en la discografía de cualquiera que se precie de adorar las notas vertiginosas que se condensan en una sola palabra: thrash. Aquel año hubiese sido recordado como pletórico para el género de no ser por el deceso de una de sus más queridas figuras; Cliff Burton bajista de Metallica se despedía a los 24 años de edad en un absurdo accidente. 


Al ojo Burton figuraba como ese tipo que no gustaba de los pantalones ajustados que buena parte de la fauna roquera de los ochenta usaban con desparpajo, los jeans bota campana vestían a un sujeto que castigaba su bajo como un poseso. Dotado con una técnica sobrecogedora dejaba ver sonrisas cómplices en medio de los temerosos riffs que su demoledora banda esparcía ante los enloquecidos testigos. Aplicado en el arte de hacer solos y bascular un sonido distorsionado que aportaba ostensiblemente tanto en las líneas armónicas como en las estructuras más afiladas del cuarteto californiano. No era la cara de la banda, tampoco el dueño tras tambores pero claro es que se alzaba como un inspirador para las generaciones venideras. 



La muerte de Cliff Burton el 27 se septiembre del mismo año en que se publicó el fundamental “Master of Puppets” pudo haber sido una razón de peso para contener el descomunal avance que ostentaba Metallica. Poco antes, el otrora frontman de Black Sabbath, Ozzy Osbourne recurrió a los servicios de aquel cuarteto de jóvenes etílicamente desmesurados para apoyar su álbum “The Ultimate Sin”, no obstante lo que aparentemente sería una carta ganadora resultó ser un arma de doble filo. El público norteamericano acudía masivamente a los recintos para ver a Metallica por encima del Príncipe de las Tinieblas; el frenetismo de su música, lo descarnado del apartado lírico y la autenticidad de James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammet junto a nuestro protagonista en las cuatro cuerdas era un derroche de emociones que para la época era muy difícil de ofrecer en el acicalado hard rock establecido. 



El corto espacio de tiempo que Cliff Burton estuvo en las filas de Metallica bien puede ser rememorado como un ascenso acucioso a la gloria. Tras militar en Trauma -un conjunto de San Francisco que pasaría sin pena ni gloria- el abandono del bajista Ron McGovney le abrió las puertas a lo que poco después se convertiría en la principal fuerza del emergente thrash metal. Su incontrolable sacudir de cabellera aunado a una motivación que iba en el mismo cause de Hetfield y Ulrich lo convirtieron en una de sus garantías en busca del éxito.

 

 



Burton registró tres discos: “Kill ´Em All”, “Ride the Lightning” y “Master of Puppets”. Tres cartas que simbolizan la esencia del conjunto antes de que esta se dispersara en pro de la euforia de los estadios rebosantes. Con tales obras se pudo ver el raudo crecimiento y acogida que tuvo el cuarteto sin ampararse en la radio o la televisión. Todo un fenómeno que consolidaba un recambio no solo en los estilos musicales sino en las formas de ganarse fans con el sudor de los extensos itinerarios de conciertos. Parecía un cuento de hadas para cualquier joven de pelos largos, más el hechizo estaba a poco de extinguirse. 



La muerte se apareció en la carretera. Metallica se hallaba de gira por Europa cuando su bus se volcó en las frías carreteras suecas expulsando a Cliff por uno de los laterales, el peso del vehículo sería su lapida. Se lloró su partida mezclada con la ira de que fuese en el punto de ebullición para las figuras afincadas en San Francisco. Pese a que los tres miembros restantes se sumieron en el escapismo del alcohol el luto pasó rápido y las turbias audiciones darían con el nombre de Jason Newsted en reemplazo. Quince años más tarde Robert Trujillo ocuparía esos mismos zapatos tan difíciles de llenar. 



Paradójicamente la baja de Burton acrecentó la popularidad del combo llevándolos a otro nivel. “…And Justice For All” disparó el primer sencillo vestido en un críptico videoclip: “One”. El grupo de culto se revelaba y MTV lo avalaba. El subsiguiente disco de tapa negra reforzaría la impronta multiventas y con ello la polémica sería la eterna compañera de Metallica. Reflexionar acerca de la suerte de este acto sin la abrupta caída del bueno de Cliff es ejercicio vano. La historia está escrita, la decisión tomada por Ulrich y compañía puede ser rechazada por la parroquia thrash metal pero nunca por sus saldos bancarios. Lo seguro es que Burton seguirá rockeando igual de fuerte cada vez que alguna de sus canciones se le de el beneficio del play en alguna parte, en algún momento. Tal y como le gustaba alzamos la copa para brindar a 25 años de su adiós. Tipos así es lo que llaman leyenda, el imperecedero legado sustenta su linaje. ¡Salud!


Por: Alejandro Bonilla
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

Última actualización el Viernes, 27 de Enero de 2012 20:30
 
Buscando a Max Cavalera PDF Imprimir E-mail
Sábado, 09 de Julio de 2011 18:16

Una aventura en Austin, Texas protagonizada por la banda colombiana Head Crusher.

Max Cavalera ya no es el mismo de Sepultura. Está fofo, apenas si rasga la guitarra y, hasta tiene las cuerdas vocales destempladas de tanta voz gutural. Pero Max es como un Bob Marley del metal. Se le perdona todo eso sólo por ser él, más aún, desde que hizo las pases con su hermano Igor para formar Cavalera Conspiracy. Por esa última razón, la fila para entrar a Emo’s esta noche, da vuelta a la esquina, examinada por varios transeúntes con ojos de ‘quién carajos toca’.

–Cavalera Conspiracy y una banda de Colombia, Head Crusher. –Le digo a un vaquero que se atreve a preguntar. –¡Oh, Columbia…!

–No es Columbia, es Colombia, el país. Colombia, en South América. –¡Oh! Head Crusher from Colombia, South America.

Última actualización el Lunes, 11 de Julio de 2011 20:29
Leer más...
 
Metalízate PDF Imprimir E-mail
Martes, 17 de Mayo de 2011 01:10



“Un ateo verdadero no se ocupa de quemar iglesias, le interesa mucho más asaltar palacios, como en Rusia; la herejía es un verdadero acto de fe: el que prende fuego a un templo es un creyente indignado”. 



En los países nórdicos oscurece muy temprano, hace mucho frío, y los paisajes son desoladores y hermosos. Los jóvenes que no necesitan trabajar, reciben un subsidio por parte del estado, nadie muere de hambre, la exclusión social no existe, la vida es terriblemente aburrida y monótona. La religión cristiana ha ido penetrando la cultura de esta región durante los últimos ocho siglos cercenando mentes, subyugando los cuerpos sexuales y prohibiendo la masturbación. El recuerdo de las viejas religiones paganas aún se mantiene y los metaleros sueñan con los vikingos cuando se levantan en la mañana y van a las disquerías a comprar discos de Venom y también creen en el diablo, quieren transformarse en la pesadilla de esa vida color pastel…algo puede empezar.



El 6 de junio de 1992 una iglesia, uno de los tesoros arquitectónicos de Noruega que fechaban desde el siglo XII, fue quemada. Antes de enero de 1993 los incendios habían ocurrido por lo menos en otras siete iglesias noruegas.

 

 

 

Y empieza la faena: 22 iglesias, algunas que databan de épocas medievales, fueron destruidas durante cuatro años en la guerra desarrollada por el Inner Circle (Circulo Interno). El 6 de agosto de 1992, la iglesia de Fanttoft se quema por completo. Unas semanas más tarde también se incendia la de Hollmenkollen. Y en septiembre arde la Skojold Church. El personaje principal de la trama, el único miembro de Burzum, Varg Vikernes, que se hacía llamar Count Grishnack, admitió su participación en los incendios. Desde ese entonces el Black metal, género estandarte de estas manifestaciones, ha mantenido su influencia en adolescentes de todo el mundo, emponzoñándole una ideología ambigua, un pensamiento febril, pero nunca, de nuevo, como en este caso, la voluntad y la acción que tuvieron estos simpáticos chicos noruegos.

Última actualización el Miércoles, 18 de Mayo de 2011 18:20
Leer más...
 
ANTÍPODA: ALUCINACIÓN DEL SER EN LA NADA PDF Imprimir E-mail
Viernes, 22 de Octubre de 2010 22:30

 

Antípoda  del  sueño, pesadilla que se hace real al tratar burlar la red que atrapa al alma desolada, absorta en la pérfida realidad de una nación desfigurada, constreñida, enmarañada. Resulta mejor hallarse lejos del cadáver palpitante de un país loado de miseria y muerte; resulta tanto mejor  percibir de lejos, que todavía deshechos en tan cruenta afrenta, aún nos adherimos a ídolos que exigen de nosotros, individuos inasibles pero sectarios… sangrientas tribulaciones. 



Partir y ver que desde la otredad de la cultura escandinava, desde una óptica diametral a la nuestra, cómo la maldad orbita y sega,  cómo chilla y baila ante aquellos que detentan control sobre las víctimas de la obtusa maquinaria bélica. Al  ahondar por estrechas gateras, al incubar en húmedas cuevas su honda perfección, en los despeñaderos de una sociedad erigida entre mitos y dioses, entre truenos y serpientes siniestras, sale a la luz una real manifestación estética, una reacción contra la abominación del yo. 

Última actualización el Martes, 19 de Abril de 2011 17:20
Leer más...
 
«InicioPrev123PróximoFin»

Página 1 de 3
Banner