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Grandes pequeñas historias “… yo quería romper una pared de cristal que nos impedía tener un conocimiento de un mundo vasto. Entonces el hecho de ir a investigar en esos universos, y hablar con los actores, me parecía que era la forma de salir de nuestra propia realidad…” Palabras de Víctor Gaviria citadas por Pedro Adrián Zuluaga, en el catalogo “Acción, Cine en Colombia” sobre Rodrigo D No Futuro.
Es importante señalar, que la película a la que me refiero en esta edición es independiente y que significativamente mantiene ese valor expresado en lo experimental, simbólico y metafórico de cada una de las historias que allí se presentan. TOKIO es una película que merece ser desglosada con gran juicio, por estar llena de humor negro y críticas hacia la sociedad contemporánea salvajemente capitalista; así, es coherente situarse geográficamente para esto en la gran capital de Japón, Tokio, no sólo por ser referencia de sobrepoblación, sino por sus altos niveles de producción y consumo de tecnología y anime, por ejemplo.
Este filme nos presenta tres historias muy bien elaboradas cada una por directores relevantes en el medio cinematográfico, MICHEL GONDRY (Fra), LEOS CARAX (Fra) y BONG JOON-HO (Cor). Desde mi criterio, cada uno visualiza una historia muy humana con relación a esta ciudad como contenedora de experiencias; haberla elegido como eje temático fue un gran acierto, por cuanto Tokyo ofrece todas las condiciones para producir estas historias… o tal vez, ¿se hubiese podido en otra ciudad? Michel Gondry con INTERIOR DESIGN, le apuesta a retomar un comic llamado “Cecil and Jordan in New York”, que habla de la situación de una pareja que se muda a la gran ciudad para buscar nuevas oportunidades y, que poco a poco se van separando por la necesidad de encontrar su lugar en la metrópoli. Lo interesante, en este caso, es la revisión a nivel arquitectónico que propone como reflexión sobre el comportamiento humano, acentuando, de alguna manera, el silencio y la individualidad. Leos Carax, después de 9 años ausente como director y tras actuar en películas como Mister Lonely de Harmony Corrine, dirige MERDE, recreando a la mismísima maldad sin razón, a la violencia sin sentido y a la inocencia de la sociedad que deja en desamparo las prioridades de la vida, obligando a sus integrantes a sudar anarquía. Hace además un recuento de un sinnúmero de prácticas denominadas como terroristas por los medios masivos, que de alguna manera son gestadas por esos mismos entes mediáticos. Y es allí donde está la genialidad de Leos, en poder personificar el mal con un lenguaje aparentemente incomprensible que sólo entienden quienes íntimamente lo desean. THE HOST, MEMORIES OF A MURDER, de Bong Joon-Ho, tiene un cuidadoso tratamiento de la imagen. Es muy agradable el ritmo que maneja, es mucho más lenta y reflexiva que las dos anteriores, es como escuchar a un gran filósofo. Habla de un hombre que tras permanecer encerrado en su casa durante once años, decide salir de ella después de conocer a una repartidora de pizza. Seria irrespetuoso con este director no observar cada detalle en la escenografía, en los diálogos y en su trasfondo, porque expresa con gran sensibilidad la lejanía de las personas acorraladas en sus propios hogares por las facilidades de la tecnología, haciendo que Tokio sea una ciudad casi desierta en los barrios populares (en pocas palabras, millones de personas que coexisten pero no conviven, paradójico, ¿verdad?). La pregunta adecuada para concluir es: ¿qué tan cercanos estamos en nuestra sociedad de parecernos a Tokio, a pesar de no tener exceso de oferta pero sí de necesidades, y además siendo seres inertes indiferentes? Web: http://tokyothemovie.com/
Por: Felipe Armando Sepúlveda Martínez
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